El mundo se acabó, pero el alquiler no. Has heredado una casa de empeños en un barrio que sobrevive a base de trastos, y Don Prudencio, el casero, quiere 350 chapas por el local en ocho días.
Last Pawn Standing es un juego de tienda y regateo: tú decides qué comprar, cuánto pagar, a quién vendérselo y qué historias guardar en el cajón.
CADA TRASTO TIENE SU HISTORIA Una tostadora que no se calla, una pecera con agua del mar, un mapa a un pueblo que ya no existe… 41 objetos con su ficha y su secreto. Tasa a ojo o con lupa, y que no te cuelen agua de fregar por lluvia embotellada.
REGATEA CON LOS SUPERVIVIENTES Casi cuarenta vecinos pasan por tu ventanilla a vender, empeñar, comprar o contarte su vida. Unos mienten, otros vuelven a por lo que empeñaron y alguno busca justo eso que tienes en el cajón.
MONTA EL ESCAPARATE Y PINTA TU CARTEL Lo que expones decide quién se acerca. Pinta el cartel con el dedo, elige el lema y atrae a quien busca rarezas, chatarra o nostalgia. De noche, el trapero se lleva lo que sobra.
PAGA AL CASERO… O LO PIERDES TODO Plazos el día 3 y el día 6, reparaciones cada noche y la Guardia del barrio mirando si lo que compraste era robado. Si no llegas, el casero se cobra en objetos. Al segundo aviso, a la calle.
CADA PARTIDA, OTRAS HISTORIAS Las historias de los vecinos cambian de una partida a otra. Siete finales distintos y un álbum para coleccionar los 41 trastos y los finales que vayas descubriendo.
MEJORA LA TIENDA Cajón más hondo, escaparate más ancho, lupa de tasador, campanilla y libreta de cuentas. Todo sale de la caja, y lo que gastas no va al local.
PARA JUGAR A RATITOS Ocho días por partida, se guarda cada mañana y se sigue donde lo dejaste. Sin anuncios, sin compras dentro del juego y sin conexión. En español e inglés.
Regatea, empeña y paga al casero en la última tienda del fin del mundo.